Domingo 31º TO: "Amar a..."
"Amar a...". Hoy le preguntan a Jesús cuál es el mandamiento principal, y Jesús pone en un mismo mandamiento 3 elementos: amar a Dios, al prójimo y a uno mismo.
No sé si eres mucho de matemáticas. Pero imagínate un triángulo equilátero, con todos sus lados y ángulos iguales. Imagínate que cada uno de esos lados son estos tres elementos: Dios, el prójimo y uno mismo. Y el interior de ese triángulo es el amor. El mandamiento del amor tiene que llevarnos a cada uno de esos vértices: amar a Dios implica amar al prójimo y a uno mismo. Y... ¡ojo! ¡Sí! Amarse a uno mismo... ¿Cómo amar al prójimo o vas a amar a Dios si te amas tan poco?
La felicidad que Dios desea para cada uno de nosotros reside en ese triángulo equilátero. Así que ya sabes: ¡Pon un triángulo equilátero de amor en tu vida!
Lectura del santo evangelio según Marcos 12, 28b-34
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: "¿Qué mandamiento es el primero de todos?" Respondió Jesús: "-El primero es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser." El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos." El escriba replicó: "Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios." Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: "No estás lejos del reino de Dios." Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.




