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Domingo 3º Adviento: "Alegraos siempre en el Señor"

12 Diciembre 2021

Alegraos siempre en el Señor. En mitad de esta preparación, la Liturgia nos recuerda la importancia de la alegría en nuestras vidas. Y es que en muchos de los relatos de la Escritura, se subraya la importancia de la alegría: María se alegra, Juan Bautista se alegra en el seno de su madre, los magos se alegran al encontrar a Jesús... 

No podemos pensar en un cristiano que no lo sea... Y tenemos muchos motivos para la alegría, pero a veces nos dejamos a llevar por la aceleración del día a día, de las prisas, los agobios, las dificultades, el estrés... Sólo cuando nos damos cuenta de que la felicidad la encontraremos únicamente en el darnos a los demás, en la entrega generosa, en la escucha... es cuando entramos en esa dinámica de la alegría, la alegría de Dios, la alegría del Evangelio...

Y por si no lo sabías, este virus de la alegría es un virus muy contagioso, pero... ¡bendito contagio! Déjate contagiar por la alegría y, sobre todo, contagia y comparte tu alegría. 

 

Lectura del santo evangelio según Lucas 3, 10-18

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan: "¿Entonces, qué hacemos?" Él contestó: "El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo." Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: "Maestro, ¿qué hacemos nosotros?" Él les contestó: "No exijáis más de lo establecido." Unos militares le preguntaron: "¿Qué hacemos nosotros?" Él les contestó: "No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga." El pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: "Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizara con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano el bieldo para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga." Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio.