Skip to main content

Domingo 2º TO: "No tienen vino"

15 Enero 2022

No tienen vino. Las tinajas están vacías. No están ni llenas de agua, sabiendo que su finalidad era para la ablución. Y, en ocasiones, así va nuestra vida de fe, vacías o llena de excusas que solo reflejan nuestra falta de compromiso: no voy a misa, no voy a reunión de grupo, no hago oración, no me comprometo en un voluntariado, no doy limosna... porque tengo que estudiar, porque tengo mucho que hacer, porque hay mucho contagio con el COVID, porque no me apetece, porque...

Hoy es María quién se da cuenta de esta situación, y es Jesús quién quiere volver a llenar esas tinajas no solo de agua, sino convertirlas también en vino. Jesús viene a llenarnos de alegría.

Encuentra el sentido de todas las acciones que implican nuestra fe, y no sea por mero "cumpli-miento", sino que realmente estén llenas de esa alegría que hoy Jesús quiere entregarte. ¡Que no falte el vino! ¡Que no falte la alegría!

 

Lectura del santo evangelio según Juan 2, 1-11.

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.
Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: "No les queda vino."
Jesús le contestó: "Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora."
Su madre dijo a los sirvientes: "Haced lo que él diga."
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.
Jesús les dijo: "Llenad las tinajas de agua."
Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les mandó: "Sacad ahora y llevádselo al mayordomo."
Ellos se lo llevaron.
El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: "Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora."
Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.