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Domingo 2º Cuaresma: "Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió"

13 Marzo 2022

Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió. Supongo que a ti como a mí a lo largo de nuestras vidas, nos hemos encontrado con personas especiales, con personas que dan gusto estar con ellos, personas que transmiten algo dentro de ti y te llenan. Pues resulta que el otro día me dijeron el gran secreto de sus vidas, de cómo eran capaces de afrontar las dificultades con alegría, de saber decir la palabra oportuna, de estar en los momentos precisos... Se trata de algo que creo que le llaman: ORACIÓN.

Y a todos nos cuesta, a todos nos entra pereza, no encontramos tiempo, nos despistamos... sabemos de su importancia, pero la tenemos siempre en un segundo o tercer plano. Pero lo curioso es que cuando por fin conseguimos espacio y tiempo para la oración, se nos queda corto, queremos más, salimos renovados, nuestras vidas parecen cambiadas... Y esa es la transfiguración de nuestras vidas... Y, claro, después llega el momento de volver a la realidad, de bajar de la montaña... Pero si hemos conseguido subirla, cuando bajemos, la gente se podrá contagiar de lo mismo que nosotros... No te olvides de subir a la montaña, deja tus esquemas y tus excusas atrás, y sólo deja que su Espíritu inunde y transforme tu vida. Déjate transfigurar por su Amor... ¡Cuánto cambia nuestra vida cuando ha sido tocada por el amor...!

 


Lectura del santo evangelio según Lucas 9, 28b-36

Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió
En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos.
De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén.
Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: "Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías."
No sabía lo que decía.
Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: "Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle."
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.