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Domingo 13º TO: "Sígueme"

26 Junio 2022

Sígueme. A veces nos ocurre como a Santiago y a Juan, que no salen las cosas como nosotros queremos y lo primero que se nos pasa por la cabeza es tirarlo todo por la borda. A veces nos ocurre que queremos implicarnos con nuestra vida de fe, pero con ciertas seguridades y con otras prioridades: ¿ir a misa o irme de fin de semana con los amigos?, ¿ir a mi grupo de fe o ir de compras al centro comercial?, ¿comprometerme con un voluntariado cada semana o priorizar mi agenda? A veces nos ocurre que las comodidades pueden más que nuestros sacrificios, y todos sabemos que quien tiene un sueño, tiene que renunciar a muchas cosas para cumplirlas. Si tengo un examen, sé que no podré salir de fiesta; si tengo una pareja y sueño con estar con ella el resto de mi vida, sé que las decisiones que tome en mi vida tendré que tomarlas junto a ella; unos padres que tienen un hijo recién nacido, tendrán que renunciar a ciertas libertades que antes tenían para cuidar de ese pequeño que soñaban tener...

Jesús te invita al seguimiento, pero hay que reconocerlo. No es fácil. Implica compromiso y renuncias. Aquí no hay edulcorantes que valgan. O te lo tomas en serio o estás descafeinando tu fe. Si realmente te lo quieres tomar en serio, si realmente sientes que Jesús llena tu vida, te llena de felicidad, de alegría, acompaña tu camino... ¡deja tu almohada y síguele!

 

Lectura del santo evangelio según Lucas 9, 51-62

Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Te seguiré adonde vayas
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante.
De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: "Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?"
Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.
Mientras iban de camino, le dijo uno: "Te seguiré adonde vayas."
Jesús le respondió: "Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza."
A otro le dijo: "Sígueme."
Él respondió: "Déjame primero ir a enterrar a mi padre."
Le contestó: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios."
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia."
Jesús le contestó: "El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios."